Verano en el jardín privado más grande de Palma
Hay lugares que no se descubren a simple vista. Lugares que se revelan sólo cuando uno cruza una puerta y, de pronto, el ruido de la ciudad se apaga, el aire se vuelve más fresco y el perfume de las flores lo llena todo. Así es entrar en Can Bordoy Grand House & Garden. Tras su fachada señorial del siglo XVI, en pleno casco antiguo de Palma, se abre un mundo secreto: el jardín privado más grande del centro de la ciudad.
Can Bordoy: un oasis verde en pleno centro histórico
No es un jardín cualquiera. Aquí, la vegetación crece con una libertad cuidadosamente orquestada, creando un paisaje que parece detenido en el tiempo. Buganvillas que se enredan en viejos muros, jazmines que perfuman el aire, palmeras que se elevan con elegancia y árboles centenarios que regalan sombra y frescor. El murmullo constante de una fuente, herencia de la tradición mallorquina de refrescar el ambiente con agua, acompaña cada rincón, invitando a bajar el ritmo y dejarse envolver por la calma.
Durante siglos, este espacio ha sido testigo de reuniones familiares, encuentros literarios, conversaciones íntimas, juegos infantiles y momentos de inspiración para artistas. Hoy sigue siendo un escenario para la creatividad y la contemplación, un rincón que invita tanto a perderse como a encontrarse.
Un día de verano en el corazón verde de Palma
En los meses cálidos, el jardín de Can Bordoy Grand House & Garden es el alma del hotel. Por la mañana, la luz se filtra entre las hojas, proyectando sombras que se mueven con la brisa. Es la hora ideal para empezar el día con un desayuno al aire libre, mientras los aromas de la vegetación se mezclan con el café recién hecho y la repostería artesanal.
A mediodía, cuando el sol brilla en su punto más alto, la piscina exterior climatizada, que permanece abierta todo el año, se convierte en un refugio perfecto. Rodeada de verde y con tumbonas estratégicamente situadas bajo los árboles, es un lugar para entregarse al descanso absoluto. El equipo del hotel se encarga de que siempre haya una bebida fría a mano: desde cócteles veraniegos hasta limonadas caseras que refrescan cuerpo y espíritu.
Por la tarde, el ritmo baja todavía más. Un libro abierto, el canto de los pájaros y el sonido del agua de la fuente son compañía suficiente. Y para quienes buscan un cuidado más profundo, la pérgola para masajes ofrece tratamientos al aire libre, que potencian la sensación de bienestar que solo este entorno puede ofrecer.
Noches mágicas entre vegetación y alta cocina
Cuando cae el sol, el jardín cambia de piel. Las luces suaves y los faroles iluminan discretamente a los visitantes, mientras las velas tintinean sobre las mesas y la temperatura se vuelve agradablemente templada. Es el momento en el que el restaurante Botànic despliega su nueva propuesta gastronómica con el chef Jhonatan Maldonado al frente, apostando por elevar producto local con creatividad y sabor.
Las cenas de verano aquí son una experiencia sensorial completa: el murmullo de la fuente de fondo, el aroma de las flores nocturnas, la conversación tranquila y los platos que sorprenden en cada bocado. Tanto para los huéspedes como para los visitantes que vienen exclusivamente a cenar, la magia de estas noches queda grabada en la memoria.
Este no es solo un jardín para contemplar; es un lugar que se vive a todas horas. Un oasis urbano en Mallorca que, a pesar de encontrarse a pocos pasos de la Catedral y del Paseo Marítimo, parece pertenecer a otro mundo, uno donde el tiempo se dilata y cada instante se saborea más.
Este verano, Can Bordoy Grand House & Garden te invita a descubrir la otra Palma: la que respira entre hojas y flores, la que ofrece calma sin renunciar al lujo, la que se disfruta sin prisas. Ya sea para una escapada en sus suites, una cena romántica en Botànic o una tarde de relax junto a la piscina, aquí encontrarás un refugio que redefine el concepto de verano en la ciudad.

